En este glosario encontrarás un repertorio de palabras y sus definiciones, las que reúnen voces diversas, provenientes desde los ámbitos científico-técnico, académico y comunitario; cuya motivación surge en el encuentro de saberes y disciplinas que han dado forma a Cutivemos Salud.

Si bien algunas palabras tienen continuidad alfabética, estas han sido ordenadas por su correlación temática; presentándose como un repertorio inicial que entrega puntos de referencia que nos permiten situarnos y que, sabemos, puede resultar insuficiente en algunos aspectos, pero que esperamos seguir nutriendo e incrementando en adelante.

Salud oral, bucal o vocal

Salud oral y salud bucal son dos conceptos que se utilizan generalmente para referirse al estado de la boca, los dientes y estructuras como músculos, huesos, articulaciones, lengua, labios y paladar, Las que permiten realizar las funciones de comer, respirar y hablar.
La salud oral o bucal no solo es la salud de los dientes y las encías, de hecho debe apuntar también a prevenir cáncer oral, traumatismo dentales y el tratamiento de defectos congénitos como la fisura labio palatina, entre otras acciones.

La salud oral y la salud bucal comparten la idea de que son claves en la autoestima, capacidad de socializar y la calidad de vida. Asimismo, la salud oral o bucal tienen impacto en la salud general.

Salud Vocal se refiere a los trastornos de las cuerdas vocales que dificultan el habla y que suelen ser causados por el abuso o el mal uso de la voz; cuyos síntomas se traducen en una voz ronca, áspera, grave o débil y entrecortada, o dificultad para tragar o toser. Para cuidar nuestra salud vocal es importante el consumo de agua, para mantener hidratadas la mucosa en la cavidad oral y las cuerdas vocales. En tanto, para quienes trabajan con la voz, se recomienda hacer descansos, cuidarse del aire frío y de consumir alimentos irritantes o altos en grasas, para evitar problemas gástricos como el reflujo que es una de las causas más recurrentes.

Alimentos Ultraprocesados

Los alimentos ultraprocesados son productos industriales hechos a partir de ingredientes refinados y muchos aditivos, como colorantes, saborizantes, conservantes y azúcares, grasas o sal en exceso. Suelen venir listos para consumir y se diferencian de los alimentos frescos o poco procesados porque han sido muy modificados para durar más y resultar más atractivos al sabor.

Azúcar

Consumir azúcar en exceso puede dañar la salud porque favorece el aumento de peso, la caries dental, eleva el riesgo de diabetes tipo 2 y se asocia con algunos tipos de cáncer. También puede afectar al corazón al contribuir a niveles altos de grasa en la sangre y presión arterial elevada. Además, cuando se acostumbra el paladar a sabores muy dulces, puede volverse más difícil mantener una alimentación equilibrada.

Caries

La Caries se define hoy como una enfermedad crónica no transmisible. Las enfermedades crónicas se caracterizan por ser de larga duración, progresan lentamente, rara vez se curan totalmente pero se pueden controlar y tienen distintos factores causales. (https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/ncds)

En particular la caries es una enfermedad mediada por microorganismos que están en la placa bacteriana y que afectan los dientes produciendo una lesión destructiva e irreversible. Es multifactorial y tiene una fuerte influencia de los determinantes sociales. (https://cultivemossalud.cl/home/entendiendo-a-la-caries-dental-como-una-enfermedad-socialmente-transmitida/)

Otras patologías crónicas son las Enfermedades cardiovasculares, Cáncer, Diabetes Mellitus 2 y la Obesidad. Estas enfermedades tienen factores causales comunes, que son la inactividad física, uso nocivo de alcohol, contaminación del aire, consumo de tabaco y una dieta no saludable. Algunos de estos factores están también detrás de otras enfermedades orales y se ha demostrado que existe relación entre la diabetes y la aparición de la periodontitis (enfermedad de la encía). Se suma que el consumo elevado de azúcar es un factor común a la diabetes, la obesidad y la caries dental (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/oral-health), por lo que actualmente se trabaja por incluir a la salud oral integrada al tratamiento de las otras enfermedades crónicas y considerar al consumo de azúcar como otro factor de riesgo relevante. (https://www.thelancet.com/journals/lanpub/article/PIIS2468-2667(23)00205-0/fulltext)

Cepillado dental

El cepillado de dientes en niños y niñas debe realizarse desde que aparece el primer diente en boca y siempre con pasta de dientes fluorurada. La cantidad de pasta para menores de dos años de edad es el volumen que toma pintar la punta del cepillo de dientes, mientras que para el rango de 2 a 6 años, debe equivaler al tamaño de una arveja. Se recomienda un cepillado de al menos dos minutos, empleando movimientos sencillos y siguiendo siempre una secuencia ordenada.
Independiente de la edad, lo ideal después de cepillarse los dientes con pasta fluorada es solo escupir y evitar el enjuague. Esto impide disminuir la concentración de fluoruros en nuestra boca, ya que su presencia nos ayuda a prevenir y tratar lesiones de caries.
Hay muchas técnicas de cepillado, pero más que tener una en particular, lo importante es que el cepillo con pasta llegue a todas las superficies de los dientes.
La supervisión y el apoyo a los niños y niñas en el cepillado son fundamentales, y deben mantenerse hasta aproximadamente los 8 años de edad.
Técnica para que los párvulos cepillen sus dientes:

  1. Juntar los dientes superiores e inferiores (mordiendo).
  2. El cepillo se coloca en posición horizontal en relación a los dientes y se pasa en forma circular sobre ellos.
  3. Avanzar en forma ordenada desde un lado a otro, por ejemplo de derecha a izquierda, comenzando por los dientes superiores y luego en los inferiores.
  4. Después, con la boca abierta, cepillar los dientes por dentro. Primero, los que están junto al paladar y seguir abajo, con los que están junto a la lengua.
  5. Cepillar desde adelante hacia atrás las superficies que se utilizan para masticar.
  6. Cepillar la lengua, barriendo desde atrás hacia delante.
  7. Escupir restos de pasta dental.

El cepillado dental con pasta de dientes, uso de hilo dental y la visita periódica al dentista son recomendaciones independiente de la edad. Sin embargo suele suceder que el cuidado de la salud bucal deja de ser un centro de atención en personas mayores, debido a la existencia de otras enfermedades que les afectan. Sin embargo la salud bucal es clave para mantener la salud general, por ejemplo la existencia de enfermedad de las encías puede influir en el control de la diabetes.
En caso de uso de prótesis dentales, estas deben limpiarse diariamente y después de cada comida con un cepillo para prótesis o escobilla para uñas (usada sólo para la prótesis), no se recomienda el uso de pasta dental en ellas. Una vez a la semana se debe complementar su limpieza, con tabletas efervescentes en caso de prótesis metálicas y con una mezcla de 5 gotas de cloro en un vaso de agua para prótesis acrílicas.
La visita al dentista debe mantenerse incluso si ya no tiene dientes.

Control dental preventivo

Es la revisión periódica con el especialista donde no se interviene, sino que se protege la salud dental mediante educación, flúor y sellantes. De acuerdo a la voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud, con el control dental se puede educar a las familias en el cuidado diario; evitar las caries, actuando antes de que aparezcan y cambiar la práctica de acudir solo cuando hay caries o dolor.

Un programa de salud oral con enfoque preventivo es el Programa CERO (Control Odontológico con Enfoque de Riesgo), que se realiza en establecimientos de salud como CESFAM o CECOSF. Atiende a niña/os y adolescentes hasta los 19 años, con 1 a 3 controles odontológicos al año según su riesgo de enfermar, donde se realizan acciones como educación en higiene bucal, dieta, uso de flúor y aplicación de barniz de flúor y sellantes.

Las primeras visitas de los niños al dentista son experiencias nuevas que deben vivirse con naturalidad. Para lograrlo, se recomienda que los adultos eviten comentarios como: “no pasará nada”, “no te asustes” o advertencias como: “si no te lavas los dientes, tendrás que ir al dentista”. Luego de la consulta es importante el reforzamiento positivo, sin sobredimensionar el evento. Procurar que las atenciones dentales sean preventivas y, no ocurran únicamente ante la presencia de caries o traumatismos.

Dientes Temporales o Primarios

Dientes que aparecen en la boca del niño/a cuando este es muy pequeño/a (6‐7 meses de edad). Permiten que mastique su alimento y aprenda a hablar, pues ayuda en la fonación de sonidos. Además sirven de guía a los dientes permanentes para que salgan en el lugar y posición correctos. Deben ser cepillados con pasta fluorurada desde que aparecen en la boca, ya que niños con lesiones de caries, serán adolescentes y adultos con lesiones de caries y finalmente serán personas mayores, sin dientes.

Descalcificación de los Dientes

Se podría decir que los dientes pueden “descalcificarse”, aunque el término más correcto es desmineralización. Esto ocurre cuando los ácidos producidos por las bacterias de la boca, hacen que el esmalte pierda minerales como calcio y fosfato. Al principio puede verse como una mancha blanca y, si no se controla, puede avanzar hasta formar lesiones de caries. La buena noticia es que en etapas iniciales se puede frenar e incluso revertir con buena higiene, uso de fluoruros y menor consumo de azúcar.
Se cree también que las mujeres mientras están embarazadas tienen mayor probabilidades de perder calcio y así tener más posibilidades de tener lesiones de caries, incluso llegando a perder un diente. La posibilidad de perder un diente es baja y más asociado a caries, está asociado a las enfermedades de las encías que se potencian por los cambios hormonales del embarazo. Respecto a las lesiones de caries, también pueden ser más comunes en esta etapa de la vida, pero se asocia más con alimentarse de manera desordenada y comer más azúcar. Es muy importante saber que el bebé mientras está creciendo en el embarazo, consigue todos los minerales de los huesos y dientes de la alimentación de su madre y no le “roba” calcio u otros minerales a los dientes o huesos de su madre.

Encía

Tejido blando que rodea y protege el cuello del diente. Si está sana es de color rosado pálido, se encuentra adherida firmemente a los dientes y no debe sangrar.
Los cambios de color en la encía a rojo más oscuro, aumento de su tamaño, mal aliento o presencia de sangrado espontáneo o con el cepillado o al comer son señales de una enfermedad de la encía llamada Gingivitis. Esta enfermedad se puede revertir con medidas de higiene y prevención, pero si no se trata adecuadamente se puede generar una enfermedad más compleja llamada Periodontitis, con pérdida de hueso que sujeta al diente, llegando a que se suelte y pierda.

Hábitos

Comportamiento, acción o rutina que se repite de forma automática, continua y con poco esfuerzo consciente. Surge como resultado de una repetición constante en un contexto estable; a menudo, el hábito se nutre de la rutina, debido a que la secuencia diaria de actividades facilita que ciertas acciones se vuelvan y se mantengan automáticas. Los hábitos determinan en gran medida el estilo de vida, afectando positiva o perjudicialmente la salud física, mental y social.
En la educación parvularia, el tiempo se organiza contemplando períodos que favorecen la formación de hábitos (higiene personal, alimentación saludable, convivencia, etc.). La cantidad de tiempo destinado a estos fines depende de la edad de los niños y niñas, de los hábitos previamente adquiridos y de las condiciones del ambiente que les permiten desarrollar su autonomía. Cabe destacar que estos no se forman en un momento o actividad específica, sino a través de un proceso de socialización en el que la educadora acompaña como modelo y estimula en los párvulos la necesidad de interiorizarlos. Se considera que un hábito ha sido adquirido cuando se realiza de forma autónoma y atendiendo a las circunstancias, sin necesidad de una instrucción u horario específico. Por ejemplo, un niño ha incorporado el hábito de lavarse las manos cuando decide hacerlo por iniciativa propia tras jugar en el patio, y no solo cuando se lo indica.

La necesidad de trabajar intersectorialmente se puede ver en el caso de la Caries dental, enfermedad crónica asociada a hábitos de higiene y alimentación que están influenciados por las condiciones sociales. “Una oportunidad para esto es el trabajo conjunto entre los equipos de salud odontológicos de los Centros de Salud con sectores de la comunidad como el jardín, escuela, junta de vecinos, centro de madres, centro adulto mayor, etc.” (Voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud 2026).
El trabajo intersectorial tiene dificultades y desafíos, entre ellos problemas de comunicación entre representantes de los sectores. “A nivel de Cesfam y Escuelas por ejemplo es importante conocer quienes son los encargados, ya que la falta de comunicación constante ocasiona interrupciones en la escuela con la aplicación de flúor u otras.” (Voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud 2026).
“En general se plantea avanzar en generar una alianza entre Salud Educación, partiendo por el conocerse, conocer los objetivos de cada sector, sus realidades y saber con quién comunicarse para coordinar temas con relación a la salud bucal” (Voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud 2026). Es importante tener “…instancias es donde se puede conversar y llegar a acuerdos en conjunto dependiendo de la realidad, tales como reuniones periódicas o capacitaciones conjuntas en temas de salud entre TONS/TENS y Educadoras».

Rutina

Estructura organizada y secuencial de actividades que se repiten diariamente. En educación parvularia, esta organización del tiempo y de las actividades tiene como objetivo brindar estabilidad y previsibilidad, lo que permite que niñas y niños se sientan seguros emocionalmente, sean cada vez más independientes y confíen en los adultos que los cuidan, contribuyendo así a la formación de hábitos de vida saludable.
De acuerdo a las Voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud 2026, se entiende por rutina de cepillado dental al conjunto de acciones ordenadas intencionalmente que consideran pasos, materiales y tiempos específicos. Estas sirven para prevenir la caries e infecciones, cuidar la dentadura y mantener el hábito de salud oral/ bucal. “La rutina sirve para mantener los hábitos”.
Según H. Giannini, la rutina se mueve conforme a normas y hábitos prefijados y a leyes naturales consabidas: sucesión de las estaciones, llegada del frío, llegada del calor, etcétera.

Sitios Web con Material Pedagógico para relacionar con los Temas Rutina y Hábitos.

  1. Ficha para equipos pedagógicos: La importancia de las rutinas y hábitos para establecer vínculos seguros/ Maletín Socioemocional /Subsecretaría de Educación Parvularia Julio 2025
  2. Fichas para familias: Rutinas: ¡Una oportunidad para que los niños y niñas estén sanos y felices! / Maletín Socioemocional /Subsecretaría de Educación Parvularia Julio 2025.

Cuidado

La palabra “cuidado» tiene diversos significados, siendo el más usado aquel que funciona como un aviso de alerta ante un peligro inminente; de hecho es una de las primeras palabras que aprendemos en la niñez y la seguimos usando durante toda la vida. Ahora, es importante considerar que la palabra “cuidado”, en su origen, proviene del latín cogitāre, que significa”pensar”. Por lo tanto, etimológicamente, «cuidado» implica una acción de pensar, reflexionar, y poner atención y diligencia en algo o alguien.
El antropólogo británico Tim Ingold, enfoca el cuidado como un compromiso relacional y activo con el mundo, definiéndolo no como un acto de dominio, sino como un «amor al mundo”; idea tomada de Hannah Arendt, que Ingold interpreta como la necesidad de nutrir y cultivar la vida, situándonos «en medio de las cosas» y no por encima de ellas, proponiendo que el cuidado del mundo -y de nosotros mismxs- requiere responsabilidad, atención y exposición al riesgo, a través de la coexistencia y la correspondencia, en lugar confinar la existencia a la gestión clínica de las vulnerabilidades. El cuidado no es algo que se «aplica» a uno mismo, sino una forma de prestar atención y responder al ambiente; una acción que implica»moverse con» los demás y con el entorno, donde la vida es un proceso de «autoconstrucción» constante. Cuidarse es, por tanto, el acto de tejer nuestra propia existencia dentro de una red de relaciones con otrxs y con el mundo; requiere de redes afectivas capaces de compartir memoria para sanar cuerpos-comunidades marcadas por las desigualdades de todo tipo.

Autocuidado

En contextos de espera o abandono institucional, el cuidado de uno mismo se convierte en una forma de resistencia para no perder la propia agencia. Esta idea de autocuidado relacional y afectivo, se contrapone al “autocuidado” individualista producto de la condición neoliberal, escindido de toda responsabilidad social e institucional y basada en la promesa de que una vida saludable es algo “elegible”; dando por sentado que las condiciones para aquello se encuentran al alcance de todas las personas, sin considerar las desigualdades estructurales que les afectan.

En el ámbito de la salud, el Autocuidado se refiere a las distintas actividades de la vida cotidiana que son realizadas por las personas, familias y grupos para el cuidado de la salud (Arenas-Monreal L, Jasso-Arenas J, Campos-Navarro y R. Autocuidado: elementos para sus bases conceptuales. Global Health Promotion. 2011;18(4):42-48. doi:10.1177/1757975911422960)
En el contexto actual de enfermedades crónicas se ha dado relevancia a que las personas aumenten sus habilidades y competencias para mantener su salud y manejar su enfermedad. Si bien esto responde al objetivo del cuidado centrado en la persona, reconociendo sus conocimientos y características sicosociales, no puede traducirse en que la salud- enfermedad es el resultado de decisiones individuales. Ejemplo de esto son aquellas acciones de prevención en salud oral donde solo se promueve la adopción de conductas de la persona, con mensajes como “cepillate después de cada comida”, sin considerar el contexto social donde esa persona vive y trabaja, que puede dificultar la práctica del cepillado.
Las dificultades del entorno para mantener conductas de autocuidado se reflejan en que una de las principales razones por las que hay niños con caries en nuestra comuna, es la falta de continuidad en la educación y promoción del cuidado dental a lo largo del proceso educativo. “Durante la etapa preescolar, especialmente en jardines infantiles y cesfam (salud oral), se trabaja activamente en inculcar hábitos de higiene bucal. Se enseña a los niños a cepillarse los dientes diariamente, se realizan controles dentales preventivos… Sin embargo, esta práctica muchas veces se debilita o incluso se abandona cuando los niños ingresan a la enseñanza básica.” (Voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud 2026).

Sitios Web para relacionar con el Tema de Autocuidado desde la Educación:

  1. Ficha para equipos pedagógicos: Autocuidado: Cuidar a quienes cuidan./ Maletín Socioemocional /Subsecretaría de Educación Parvularia Julio 202
  2. Fichas para familias: Autocuidado: Cuidarnos para cuidar mejor./ Maletín Socioemocional /Subsecretaría de Educación Parvularia Julio 2025
  3. Manual con información sobre los diferentes tipos de autocuidados y cómo se pueden poner en práctica para garantizar la salud física y mental./ Fundasil. El Salvador/ enero 2022
  4. El cuidado de los equipos de salud rural
  5. Guía de auto y mutuo cuidado en equipos. Hospital de Linares

Concientizar en salud

Un objetivo frecuente de acciones de Promoción y Educación en Salud es concientizar respecto a un tema o problema de salud. En este sentido, concientizar lo podemos entender como “Hacer que alguien sea consciente de algo”, vale decir, que alguien tenga conocimiento sobre algo, que puede ser una enfermedad, las formas de evitar enfermarse o cómo mantenerse saludable.
El conocimiento sobre un tema es necesario para cuidar la salud, ya que estar informada/o es la base para tomar decisiones más saludables, pero el conocimiento por sí solo no garantiza que un hábito o un cambio de conducta se mantenga en el tiempo .
Esta situación se observa en el trabajo cotidiano con cuidadores de niño/as, “..se realizan charlas de concientización en reunión de apoderados, se solicita constancia desde el hogar y apoyo con la higiene bucal, pero familias no se comprometen, se motivan solo una semana, y desisten.” (Voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud 2026).
En salud uno de los modelos que explica el cambio de comportamiento a nivel de una persona es el Modelo de Etapas de Cambio, utilizado en consejería en salud para acompañar al paciente en control de peso, consumo de tabaco, alcohol, entre otras. Se plantea que el cambio de conducta es gradual y pasa por etapas:
Precontemplación, Contemplación, Preparación, Acción, Mantención y Terminación.
En la Precontemplación la persona no está consciente de la necesidad de cambiar por falta de información, resistirse al cambio o no tener percepción del daño. En la Contemplación la persona tiene intención de cambiar una conducta, está consciente de los pros y contras del cambio, pero aún no hay acción. (Orientación técnica Estrategia de Cambio de Conducta y Educación para la Salud en Personas Adultas y Mayores con Multimorbilidad Crónica 2023.
(https://docs.bvsalud.org/biblioref/2024/07/1561176/estrategias-de-cambio-de-conducta-y-educacion-para-la-salud-mu_2EqafUH.pdf)
Entonces, es necesario considerar otros aspectos además de la información y concientización para un cambio conductual a favor de la salud. Por ejemplo, considerar que la persona se sienta capaz o sienta la confianza de poder llevar a cabo acciones o como son las circunstancias de su vida, que le pueden facilitar o no llevar a cabo una conducta.
Los estilos de vida son el reflejo de creencias y normas culturales, conocimiento y oportunidades que están condicionadas por el entorno socioeconómico. Por ello acciones de promoción de salud, educación y prevención recogen también elementos de los Determinantes Sociales de la Salud.

Determinantes Sociales de la Salud

¿Por qué nos enfermamos? ¿Por qué algunas personas están sanas y otras no?. Estas son algunas preguntas que desde hace años los organismos de salud se han preguntado, y es que estar sano o enfermo es el resultado de factores biológicos, personales, circunstancias sociales, culturales, económico políticas y medio ambientales.
El concepto de Determinantes Sociales de Salud se refiere a las condiciones en que las personas nacen, crecen, trabajan y viven que impactan su salud. (OMS). Estas condiciones se traducen en que una persona puede estar más expuesta y vulnerable a enfermar y tener consecuencias diferentes en salud. Algunas de estas condiciones son el nivel de escolaridad, el nivel de ingreso, la ocupación, vivienda, acceso a la atención de salud, el barrio donde se vive, la existencia de redes sociales y de apoyo, la ruralidad, entre otras.
Un ejemplo de este impacto diferencial en la salud se observa en la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, donde se observó que las personas con menos de 8 años de estudio son más sedentarias que aquellas con 12 o más años de estudio.
En salud oral estas diferencias también se observaron en un estudio sobre la prevalencia (casos de una enfermedad) de caries en niños preescolares de la Región Metropolitana, donde comunas rurales de la región tuvieron un indicador de caries más alto que aquellas de zonas urbanas. (https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36894931/)

La ruralidad puede constituirse como un Determinante Social, por mayores dificultades de acceso a servicios generales y de salud en particular, limitaciones de transporte público, acceso a alimentos saludables y formas de empleo.
(https://cuadernosms.cl/index.php/cms/article/view/669/644)
En la práctica, estas condicionantes sociales aparecen como dificultades recurrentes que dificultan apoyar el cuidado de la boca con la comunidad:
“Parte económica.
Participación de la familia y su compromiso.
Tiempo que a veces como consultorio no es el mismo tiempo del jardín.
Falta de tiempo para la atención de los que tienen alguna condición diferente.
Muchos niños y niñas extranjeros con bastantes caries.”
(Voces de las participantes del Encuentro Cultivemos Salud 2026).

Intersectorialidad

Actualmente gran parte de los problemas que nos afectan y que se deben enfrentar son complejos, como por ejemplo el aumento de enfermedades crónicas, los efectos de la urbanización y del cambio climático acelerado, entre otros. Su complejidad está dada porque tienen múltiples causas, y por tanto, para resolverlas se requiere del trabajo articulado de todos los sectores que permitan abordar sus causas y plantear soluciones.
En salud actualmente la Intersectorialidad ha sido impulsada para enfrentar las enfermedades, que están relacionadas con las condiciones en que las personas viven y trabajan (ver Determinantes Sociales de la Salud), y que pueden facilitar o dificultar adoptar modos de vida saludables e impactar en su salud. La Organización Mundial de la Salud ha planteado que el sector de la salud por sí solo no puede cambiar los determinantes sociales de la salud y que es necesario hacer frente a problemas relacionados con la vivienda, transporte, el empleo, medio ambiente, entre otras áreas. (Impulsar el enfoque de la salud en todas las políticas en las Américas: ¿Cuál es la función del sector de la salud?. Breve guía y recomendaciones para promover la colaboración intersectorial. OMS/OPS 2015).
La Organización Panamericana de la Salud define las acción intersectorial como “una intervención coordinada de instituciones o actores que representan a más de un sector social en acciones orientadas total o parcialmente hacia la promoción de la salud, la equidad en salud, el bienestar y la calidad de vida.” Como sectores se refiere a sectores del gobierno (educación, salud, hacienda, cultura, vivienda, etc) sector privado y las comunidades.
A nivel local, una de las formas de abordar necesidades de las comunidades y mejorar las condiciones en que las personas viven son los Proyectos Locales o Proyectos Comunitarios. En el libro “Promoción de Salud y Desarrollo Local. El Aporte de los Técnicos de Postas de Salud Rural” (pág. 109), se habla de la importancia de la intersectorialidad en el abordaje de las diferentes necesidades de la comunidad a través de Los Proyectos Locales.

(https://inta.uchile.cl/dam/jcr:75c80c06-fdd9-4e8e-86f4-7d6d9532e7c2/Libro%20Promoci%C3%B3n%20de%20Salud%20y%20Desarrollo%20Local-qr.pdf)

Transdisciplina

Esta definición considera trascender los límites disciplinares del conocimiento, integrando nuevas formas de producción de saber y las vivencias de todos los actores. En este enfoque, la conversación se posiciona como un pilar fundamental que favorece la interacción y el intercambio entre diversos grupos, superando los límites disciplinares. De este modo, se aportan elementos para una comprensión del mundo que integra diferentes formas de saber, valorando y respetando la diversidad cultural y de conocimiento, con el fin de generar una mirada más profunda y situada de los problemas que evite abordarlos de manera fragmentada.

En relación con el encuentro de saberes, esta conversación requiere del reconocimiento mutuo de la legitimidad de todas las voces participantes. Esto implica promover el habla franca, el respeto y la empatía, para construir vínculos sólidos y soluciones colectivas que favorezcan la creación de nuevas formas de pensar y actuar.

Documento presenta diversas concepciones del concepto.

Diálogo de saberes

Los diálogos de saberes, también llamados diálogos interculturales, son procesos de comunicación e intercambio entre personas, grupos o comunidades que provienen de diferentes orígenes o culturas. En el caso del sector de la salud, los intercambios se realizan entre determinados grupos o personas y personal de salud capacitado. Su objetivo es, entre otros, mejorar el acceso a los servicios de salud y construir una salud intercultural, con énfasis en la resolución de problemas previamente planteados y sus causas, la comprensión mutua y la creación de vínculos sólidos

Metodologías – Organización Panamericana de la Salud (OPS), Región de las Américas.

Escuela como espacio cultural y comunitario:

La escuela, como el emplazamiento donde confluyen familias y saberes disciplinares, ancestrales, culturales y patrimoniales, actúa como un espacio comunitario y cultural. En ella ocurren encuentros y diálogos entre diversos conocimientos y lenguajes artísticos, aplicados en contextos donde el territorio se articula como un lugar físico, patrimonial, cultural y afectivo (…) En este sentido, pensar la escuela como un espacio sin paredes –capaz de convocar y entretejer tramas comunitarias, de articular personas, instituciones, saberes, memorias y afectos–, la transforma en una red de relaciones activas y comprometidas con su territorio. Se manifiesta como un referente cultural donde se inserta y constituye una invitación a reconocer que tanto el espacio educativo formal como las comunidades locales conviven y generan nuevos saberes en conjunto. Así, el territorio puede entenderse también como un entramado de redes de conocimiento que la escuela genera y nutre. A través de ellas se construyen de manera colectiva procesos de convivencia, identidad cultural y bienestar social. En este marco, las escuelas asumen un rol protagónico al contribuir con soluciones concretas para la vida cotidiana de las comunidades.
En la escuela, además, es posible identificar diversos agentes que son parte de la comunidad educativa: niños, niñas, estudiantes, profesoras y profesores, equipos técnicos, personas directivas, administrativas, apode- radas y cuidadoras. Estas personas, a su vez, conviven con otros agentes que también configuran la vida cultural de la escuela. Por ejemplo, quienes habitan el barrio pueden convertirse en agentes clave para fortalecer la vinculación entre la escuela y el territorio.

La Escuela como espacio cultural: herramientas de gestión para las comunidades educativas

Territorio

Tradicionalmente, el territorio ha sido concebido como un espacio geográfico delimitado por fronteras físicas. Hoy, esta noción se amplía para reconocerlo también como una construcción simbólica y dinámica, que integra dimensiones políticas, culturales, naturales y digitales. Desde esta mirada, el territorio es una trama de memorias, lenguas, historias, paisajes y vínculos sociales que dan sentido a la vida en comunidad.

Más allá de su dimensión física, el territorio se comprende como una construcción social y cultural en constante transformación. Está tejido por personas, experiencias, hitos y relaciones que configuran sentidos de pertenencia, afectos e identidades colectivas. En este contexto, habitar un espacio implica dotarlo de significado a través de la cultura y la interacción social.

La Escuela como espacio cultural: herramientas de gestión para las comunidades educativas